Mentes Activas

11 jun. 2012

Donde duele, inspira

Soy tonto, mucho. Es una reflexión que me ha llevado desarrollarla mucho tiempo. Siempre meto la pata, de una forma u otra, ya sabéis, enamorarse de esa persona que no deberías de hacerlo o de alguien que no hay mucho inconveniente de hacerlo, si ignoramos la parte en la que tu vas a sufrir ahogando tus propias penurias mientras la otra mitad no sepa nada de nada. Es lo típico de chico o chica quiere al género opuesto, este le cuenta al primero sus penurias por que quiere a una tercera persona, nosotros, los primeros, sufrimos el doble pero aguantamos por la estúpida idea de esperanza o no sé el porqué de tal acto de esperanza y "mongolidad" de tal nivel.

Creo y quiero que esto sea una de esas cosas a escribir en dos partes, odio ser incapaz de decir lo que siento en el momento que lo hago, coño, sí lo odio, odio muchas cosas pero esa es una de las que más. No me cuesta lo más mínimo jugar con los sentimientos de la gente a la que gusto pero no me gustan pero en el momento que me gusta alguien todo eso desaparece y ya está, mar de dudas por doquier, ya no hay navío que me pueda sacar de él. El vino no ahora las penas, ellas flotan, ya saben. ¿Siempre hacer daño al que más daño te hace? No... Lo siento, no soy de esos, soy mortal y por tanto tengo un tiempo delimitado, no hay tiempo para tener venganza sobre nadie, la vida es joven, se basa en amores cortos y problemas tontos... o viceversa.


Me gusta mucho escribir, es cierto, aunque en una infinidad de veces me repita hasta la saciedad diciendo que lo odie, es una parte más de mi que me va a acompañar durante muchas fatigas y viajes míos, y me alegra, la verdad que mucho. Siempre que quiera contar algo a alguien que sepa que no lo se lo va a decir a nadie, tendré este blog, este blog o cualquier trozo de papel en blanco sobre el cual pueda imprimirme, y así será todo. Problema que tenga, me arrebate las ganas de hablar con los demás, problema que se quedará aquí. Quizá se lo pase a alguien, quizá no. Muchas son las cosas que me han pasado que yo ya casi ni recuerdo y que se han quedado en un bloc de notas que posteriormente desapareció para siempre en un tumulto de bits, como quien no quiere, sin posibilidad de recuperarlo.


Me gusta escribir al mismo tiempo que hablo con cualquier amigo sobre cualquier tema, me hace pensar mucho y para este oficio el cual destrozo con mi pobre habilidad va genial, he de reconocerlo. Si a esta mezcla le añades un poco de jazz mezclado con algo lírico, obtienes una mezcla capaz de abrirle el alma a cualquiera. Pero en mi caso ya hay poco que abrir, al menos poco que yo quiera abrir, por no decir nada, por no decir casi nada. No me gusta hablar sobre mi mismo, podría gastar horas y horas hablando con cualquier persona sobre cualquier cosa que no gire en torno a mi, no lo soporto, no me gusta ser conocido, me gusta conocer a los demás pero que los demás no me conozcan a mi. Es un tanto como forma de auto-defensa ante las hostias de la vida. Hostias de la vida por que ya soy perro viejo en eso, soy perro viejo en que me fallen y tener que sufrir, no quiero más sonrisas forzadas después, así que por eso este comportamiento un tanto egoísta, es así, y no creo que cambie, no creo que me cambien.


No sé ni en mi muy fondo el porqué de ser así como soy, no sé el porqué de por que no se lo digo, no es tan complicado, ¿no?, o sí... Sí lo es, mucho, un tanto complejo, siempre me ha molestado eso de perder de hablar con una persona por cosas de este estilo, me ha molestado mucho. Por eso suelo convertirme en alguien frío que se muestra bastante indiferente ante las cosas del corazón, hasta tal punto que por hacer lo que hace en broma siempre acaba jugando con el de los demás, olé mi sabiduría. Sí, soy un gilipollas integral en muchos sentidos, lo reconozco y a veces doy gracias de ello, por que me hace darme cuenta de mi nivel de "bordez" y directamente me quito de hablar con los demás, pero volviendo al tema de este párrafo... No, prefiero no seguir, creo que ya perdí el tren, la gran oportunidad de oro si había algo ahí, bien por y para mi por ser tan íntegramente estúpido.

3 jun. 2012

Mr. Nobody

Iros todos a la mierda. ¡Qué pasa! ¿Alguien va a hacer algo para remediarlo? ¿Alguien va a obligarme a no pensar eso? No, gracias. Ya he sentido la suficiente impotencia, importencia en muchos sentidos, en no poder estar junto a la persona a la que amas, impotencia de no poder ir atrás en el tiempo, impotencia de no poder parar las cosas... Creo que ya es suficiente por ahora, ¿no?.


Afterall, we're humans, we were the fastests spermatozoon, we've been the most beatufull kid for our patents, we made them cry of happiness, some of sadness. Maybe it's me, maybe I'm that strange, why not? I never claimed myself as a normal guy, nor I want or try it. We're from that age when everybody claims to be different and, once you know who you're, you just... I feel pain when I know that a friend is crying, something that everyone should feel. I feel like shit when I make somebody I love cry, something that everyone should feel but, even feeling so, after all those promises, I bet my existance that no one ever acomplished them. We're humans, afterall.


Estamos hechos para fallar, para ser perfectamente imperfectos, para hacer daño a las personas que queremos, llorar, sentirnos mierda y después volver a sonreír, a enamorarnos, a disfrutar. Quién llora es por que antes ha reído, quien ríe es por que antes ha llorado. No hay bien sin mal, ying sin yang. No hay promesas cumplidas si antes no han existido mentiras piadosas, mentirosos quienes las cumplan e ingenuos que se las traguen.


Hoy en día la sociedad da asco, la mayoría de la gente actúa como lo hacen los demás para sentirse integrados y así no ser excluidos de esta estúpida y apestosa forma de vivir. Quiero creer que yo no formo parte de eso, yo no quiero estar dentro de ninguna clase social, no quiero ser un punky, un rockero, un popero, un rapero, un gansta, un hipster, un dubster, un apasionado de la música techno o house. No quiero ser ni emo, ni pijo, ni nada. No quiero llevar una chapa clavada en la frente que me denomine como algo que no quiero ser y, por tanto, ser Mr. Nobody.